
Cualquier venezolano que lea el título sabe cual es el significado de la frase, y para lo que no lo son, es una manera de no decir malas palabras cuando se está molesto.
Una cosa que me característica como persona, es que siempre busco el lado positivo de las cosas para que sean mas llevadera, pero está vez no encuentro el lado bueno de algo que me pasó y siento que hay de decirlo, porque es una realidad.
El punto es, que justo cuando estaba con mis entrevista para el trabajo que tengo actualmente, comencé a tener un dolor en la espalda, pensé que era por el stress y los nervios de las entrevistas. Justamente el día que comienzo a trabajar, tuve un dolor muy fuerte como si estuviera dando a luz, un dolor muy fuerte en las caderas, y comencé a orinar con sangre. Consulté a unos amigos médicos y me dijeron que parecía que era un calculo renal. Tomé algunos analgésicos que me había traído de Venezuela, y a tomar mucha agua. No quería pedir permiso en el trabajo porque apenas estaba comenzando.
Ya para el fin de semana, casi sin dolor, llamé INFO-SANTÉ y mandaron para una clinique medicale sans rendez-vous. Antes de salir llamé para ver si me podían atender, me dijeron que si, así que me lancé para allá. Sorpresa que cuando llego me dijeron que no me podían atender porque había mucha gente y que regresara al día siguiente. No entendía como era posible eso.
Al día siguiente me vino otra vez el dolor y la sangre en la orina, así que hablé con mi vecina que es casi como mi mamá, me recomendó otra clinique medicale donde atiende los domingos sin cita y donde hay poco pacientes. Ella misma me llevó y estuvo pendiente de mi, me llamaba cada media hora para saber como estaba.
Allí me atendieron de lo mejor, super rápido, me hicieron examen de orina y me tomaron una placa. El doctor me dijo que tenía una piedra en el riñon derecho, me mandó unas medicinas para el dolor y me remitió a un especialista de manera "semi-urgente". Al día siguiente llamé al centro de citas del hospital y teniendo la nota del doctor para ver un especialista semi-urgente, me estaban dando una cita para dentro de 5 semanas!. Le dije a la secretaria que no podía esperar tanto, ella me dijo que mejor me fuera para la sala de urgencias del hospital y pidiera que me viera un especialista, al día siguiente me fui para allá y cuando tenía 5 horas de espera y nada que me atendían, le pregunté a la enfermera que en cuanto tiempo me iban a atender y cuando sacó los expedientes estaba como de número 15, estaba asombrada. Le conté mi historia y me dijo que no podía hacer nada, que esperara y que si me dolía que tomara las medicinas. Estaba cansada, tenía hambre y después de esa respuesta me dió muchísima rabia e impotencia de no poder hacer nada, así que le dije que me iba para mi casa que no iba a seguir esperando, que si me pasaba algo prefería que fuera en mi casa y no en una sala de espera. Me dijo que esa era mi decisión, me fuí con muchísima rabia.
Para ser atendido en una sala de emergencias uno tiene que estar medio muriéndose. Vi como una muchacha que llegó después de mi, apenas se podía mantener en pie, su novio la sostenía, ella estaba muy pálida. Al cabo de dos horas de espera, se desmayó y se puso bien pálida, allí fue cuando corrieron las enfermeras y la pasaron a una de las salas.
Al día siguiente llamé otra vez al centro de citas y tuvieron una "consideración" conmigo y en vez de darme la cita para dentro de 5 semanas me la dieron para dentro de 3 semanas!... semi-urgente!
La semana pasada tuve mi cita con el urólogo, esperé 1 hora, teniendo cita, OK!. El doctor tenía para ver como a 8 pacientes al mismo tiempo, todos estábamos como en cubículos que parecían cabinas telefónicas. Finalmente el doctor me atendió, pero en 2 minutos, nunca me vió la cara, llenó unas planillas y me dijo que tenía que hacerme un uroscan y volver después con los resultados.
Para hacer la cita en radiología tuve que hacer otra cola y cuadrar el mejor día para hacer el famoso examen. Lo cierto que debo esperar dos semanas para hacérmelo, y una semana después tengo la cita otra vez con el urólogo.
A todas estas, la piedra ya debió haber salido, porque no tengo dolor ni sangre al orinar. Siento que va a hacer una perdedera de tiempo hacerme el examen y volver al hospital, pero bueno lo haré para saber de donde me vino la fulana piedra, ya que mis hábitos alimenticios no dan pie para que me salga una piedra, pero no sé, habrá que esperar el diagnóstico, tal vez de aquí a Diciembre lo tenga.
Con todo esto, lo que quiero transmitir (a los que vienen especialmente) que el sistema de salud es malo, muy burocrático, me parece que los doctores no son humanos, sentí que me trataron como un objeto, sólo se guían por los resultados y pareciera que no se dan cuenta que tratan a personas, quienes tenemos inquietudes y sentimientos. Fue horrible, no me gustó para nada el trato. Lo que si hay que reconocer es que los hospitales y las clínicas, disponen de los recursos, necesarios, tomar una placa, hacer exámenes no son obstáculos para llegar al "diagnóstico".
Una cosa que veo grave, es que si el primer doctor se equivoca en su diagnóstico las consecuencias por la espera de un especialista pueden ser fatales.
Si me preguntan, ahora, que no me gusta de Canadá, diría que el sistema de salud... No todo podía ser prefecto.