08 agosto 2007

Manejando la Angustia de Esperar

Antes que me llegara la orden para los exámenes médicos tenía momentos donde la angustia me atacaba y me deseperaba por no saber cuando me llegaría el sobre de la embajada. No es fácil sobrellevar esos momentos. Sin embargo, después de un tiempo con esa angustia me dije que eso no me llevaría a ningún sitio que no fuera a angustiarme más. Así, que decidí dedicarle más tiempo a mis actividades fuera del trabajo, porque en allí también generaba mucho stress.
Pensé que lo mejor era vivir el momento y hacer las cosas que me gustaban y me distraían, así que eso hice y el tiempo pasó sin darme cuenta.
No tenía la expectativa de recibir la orden tan pronto, más bien le dí más tiempo de lo esperado. Así, fue como un día normal cuando fui a almorzar a mi casa había llegado el sobre. Hice las averiguaciones respectiva, hice mi cita y recabé los requisitos que me pedía. Todo esto, sin dejar de hacer mis actividades. El resultado fue que las cosas fluyeron de lo más normal sin ningún contratiempo.
Sé que muchos aún están a la espera de la orden para los exámenes y sé lo que se siente esperar.
Con lo antes descrito sólo les quiero decir que no se desesperen, todo tiene su tiempo y este tiempo es perfecto. Llegará en el tiempo en que tiene que llegar.
Basándome en mi propia experiencia, quisiera decirles que aprovechen el tiempo para hacer otras cosas. Por ejemplo cuidarse para que los resultados de laboratorio salgan perfectos, seguir estudiando francés o inglés, arreglar los papeles, cerrar capítulos en la vida personal y darle chance a nuevas expectativas. Es como hacer una limpieza general y para darle espacio a cosas nuevas. A mi me ha funcionado hasta ahora.
Nuevamente, vuelvo a esperar, esta vez por la Visa, quien sabe cuando será, pero ya no me angustio, más bien tengo tantas cosas que hacer y que terminar antes que llegue el día de mi partida.
Mientras ese momento llegue estoy segura que el tiempo se me pasará volando y sin darme cuenta estaré en Montreal.


5 comentarios:

Jacqueline dijo...

Esto es una GRAN VERDAD. Cuando por fin te dan la visa te viene un aluvión infinito de cosas por hacer. Cerrar la vida allá para venirse implica una lista gigante de documentos, ventas, despedidas, compras, etc, etc...que te dejan extenuada. Yo hasta me traje a mi gato y eso me tomó 7 días completos de trámites. Y no seguidos!

Ojalá te den la visa pronto. Un beso.

Adriana dijo...

Jackie, gracias por tu comentario.

La verdad que pienso que todo tiene su razón de ser, y definitivamente hay que aprovechar el tiempo de espera la hacer muchas cosas y luego no estar con el corre corre, pero sin olvidar de disfrutar del momento presente.

tulip dijo...

Todo eso me suena a VERDAD PURA Y SIMPLE!!!!
Luego de los examenes tengo entendido que la cosa tarda como 1 mes... no te emociones pero esa es la información que tengo.
Llegué aquí desde el blog de Ann y mira que me encuentro a mi maestra JAc...Muy buenos augurios... besos entonces... y suerte...

Adriana dijo...

Gracias Tulip!!! ... y bienvenida a este rinconcito.

Alexandria dijo...

Verdad...
Casi no has escuchado esta palabra como comentario en este post...
En serio, lo que creo que mata más, es definitivamente LA INCERTIDUMBRE. Que algo en el proceso se caiga y todo se venga abajo. Hablo de mi propia experiencia. No se porqué, pero hasta no ver el proceso completado siempre tendré un atisbo de angustia.
El asunto es que todo el proceso te quita tiempo, y dinero, muuuuuuucho dinero. Para miles de cosas: vacunas, medicamentos, pasajes de avión, quizás maletas quienes no las tengan...
Y respecto a la preparación para los exámenes médicos, repito: verdaaaaaaaadddddddd... Yo tuve tres meses de preparación, cero trasnochos comida sana, té de cayena para dormir. Lo mismo de todos los días pero al cuadrado, vale la pena aunque a veces con el stress cueste mantener la calma y no desear inducirla.
Cuidado amiga de no caer en otra angustia, si de los examenes a la visa se tardan en dártela, como quiera que sea, ese paso tómalo con calma, prepáralo bien. Mucho más que este.
Cariños
P.