15 noviembre 2008

El Poder del Compartir


Ya casi por cumplir un año en Montreal, han sido muchas las experiencias vividas siento que he aprendido mucho también, en todos los sentidos.
Hace seis meses me despedí de mis compañeros de la francisación, todos estabamos esperanzados por nuestro futuro, todos teníamos claro cual era el próximo paso a seguir. Desde ese día no nos habíamos reunido todos, aunque siempre habíamos estado en contacto. Hoy nos reunimos y compartimos un desayuno en la casa de una de mis compañeras. Cada quien llevó algo para comer, la atmosfera era de mucha alegría, entuciasmo y camadería. Todos sentimos nostalgía de las doce semanas que compartimos estudiando el francés; y pensar que cuando me asignaron el Cegep para hacer la francisation, no estaba contenta y me quería cambiar por varias razones, pero al final acepté el hecho de estar allí. Ahora entiendo porque, a pesar que las primeras semanas no nos sentiamos integrados, después todo fluyó. La pasé bien con la gente y me impresionó la fuerza de voluntad y la determinación que cada uno de ellos tenía.
Todos tenemos historias distintas, pero tenemos en común la búsqueda de una mejor calidad de vida y de una superación personal.
Aunque la idea de hoy era hacer un desayuno, pero terminâmos despidiendonos ya bien pasado el mediodía, nadie se quería ir. Sin embargo, surgió la idea hacer una cena navideña multicultural, como todas las comidas que hicimos en el curso.
Algunos de mis amigos estan estudiando y otros trabajando, pero todos estamos sumergidos en ambientes francófonos. El factor común en los comentarios fue lo fuerte que ha sido adaptarse a tener una vida en ambientes en francés, no porque el idioma sea dicifil, sino por la preocupación de que nos entiendan y no manejar un vocabulario tan amplio. Pero alli estamos todos: dando lo mejor de nosotros.
Después de algunos días de preocupación y stress en el trabajo, esta reunión con mis amigos me hizo reflexionar, que no hay que decaer, por muy dificil y duro que parezca adaptarse en nuevo medio laboral, es normal pasar por eso y que sólo hay que poner lo mejor de uno mismo.
Compartir nuestras experiencias y las expectativas que tenemos, me llenó de energía y ánimos.
Al despedirnos entre abrazos y besos, todos salimos con grandes sonrisas y la promesa de reencontrarnos nuevamente.

2 comentarios:

hanniani dijo...

Buenisimo que se hayan reunido y que hayan vuelto a compartir!!!
Es muy lindo saber que todos estan bien y que, a pesar de las dificultades, todos van trazando caminos de exito!!!
Si este desyuno estuvo 'asi', me imagino la cena que les espera...
Abrazos!!!

Hector Torres dijo...

Estas reuniones sirven mucho, para ver donde estas, que tanto has avanzado y que falta.

De nuestro grupo de la francizacion no nos reunimos todos, acaso algunos cuantos pero da gusto ver como van y saber de los que no estan.

Saludos.